Una barra de hierro que atraviesa una cerámica deformada y que en el extremo opuesto sostiene – aprisiona – una bayetilla contra la pared. CONTINGENCIA COTIDIANA se estructura a partir de una yuxtaposición de elementos, que inicialmente parecieran inconexos, pero que desde su relato estético y simbólico apelan a la sensibilidad e intuición del espectador.

 

Lo frágil -cerámica-, lo constructivo -hierro- y lo sutil -tela-, conforman una cosmología de elementos que de manera simbólica y literal han estructurado identidad histórica y social. Hemos levantado civilizaciones a partir de estos elementos, de la misma forma que los hemos apropiado en la construcción de nuestras propias identidades, dándoles así un valor único y particular.

 

Así pues, estos elementos que encontramos en el cotidiano, se condicionan unos a otros para crear una suerte de contingencia cotidiana y mantener lo que hasta hoy seguimos entendiendo como nuestra realidad.